viernes, 29 de mayo de 2026

DEMOCRACIA EN CAUTIVERIO O Décimo novena disertación sobre temas de los que nadie me pidió una opinión

  Hay una lógica perversa en el centro de la reforma electoral aprobada el 28 y 29 de mayo de 2026: fabricar reglas tan vagas que solo quien las controla puede ganar. No es una novedad en la historia política mundial, pero sí es una novedad preocupante en el México post-priista, un país que tardó décadas en construir una arquitectura electoral mínimamente confiable.


En cuestión de horas —menos de 28 minutos separaron la aprobación en la Cámara de Diputados del dictamen senatorial en comisiones (Robles de la Rosa, Twitter, 28 de mayo de 2026)— el Congreso transformó la Constitución para incluir la "intervención extranjera" como nueva causal de nulidad electoral. La velocidad fue, en sí misma, una confesión: no había voluntad de debate; había prisa por cerrar la trampa antes de que alguien la viera.


La reforma opera en tres brazos articulados: 

1. Una causal de nulidad constitucionalmente defectuosa por ambigüedad deliberada.

2. La cooptación formal del TEPJF mediante la reelección de magistrados afines.

3. La omisión estratégica de la única intervención que sí distorsiona masivamente las elecciones mexicanas: la del crimen organizado.


I. UNA CAUSAL DISEÑADA PARA LA ARBITRARIEDAD


1.1 El texto y sus abismos


El dictamen aprobado establece como causal de nulidad la intervención de "individuos, organizaciones o gobiernos extranjeros con la intención de influir en las preferencias o en los resultados electorales" (La Jornada, 28 de mayo de 2026). A primera vista razonable; a segunda vista, un abismo normativo. ¿Qué constituye "intervención"? ¿Un editorial del New York Times? ¿Un tuit presidencial extranjero? ¿Una encuesta publicada por un medio foráneo? La norma no responde. Y esa omisión no es un olvido: es el mecanismo.


La propia diputada Olga Sánchez Cordero —ex ministra de la Suprema Corte, ex secretaria de Gobernación, militante de Morena— advirtió que es "una norma abierta que se puede rellenar con cualquier cantidad de supuestos normativos" y que atenta contra el principio de certeza (Excélsior, 27 de mayo de 2026). La senadora panista Guadalupe Murguía fue más directa: los criterios son "tan vagos, tan imprecisos" que habilitan una "interpretación discrecional que puede llegar a ser arbitraria", y cuando ese poder se entrega a la maquinaria del régimen, "el autoritarismo se consolida" (Excélsior, 29 de mayo de 2026). La diputada priista Xitlalic Ceja completó el cuadro: la reforma "facilita el control y la persecución política" y "pretende confeccionar un traje a la medida de este narcogobierno" (Proceso, 28 de mayo de 2026). Que estas críticas provinieran tanto de la oposición como del propio partido gobernante habla de la gravedad de la norma.


1.2 Fundamento académico: La legalización de la arbitrariedad


En derecho electoral comparado, el principio de certeza es pilar de la legitimidad del sistema. Schedler (2002) argumenta que la incertidumbre fabricada desde el poder —"electoral manipulation"— es característica definitoria de los regímenes híbridos: conservan la forma electoral mientras erosionan su sustancia. Ginsburg y Huq (2018) documentan que el retroceso democrático raramente ocurre mediante golpes de Estado; ocurre mediante "constitutional retrogression": el uso de mecanismos formalmente legítimos para debilitar contrapesos institucionales. Incorporar una causal de nulidad con redacción abierta en la Constitución —y no solo en ley secundaria— es precisamente eso: una apuesta deliberada por la irreversibilidad. Levitsky y Ziblatt (2018) identifican la legalización de la arbitrariedad —normas de apariencia neutral que funcionan como instrumentos de control partidista— como marca distintiva del autoritarismo contemporáneo.


II. EL TEPJF: DE ÁRBITRO A JUEZ DE CONSIGNA


Paralela a la causal de nulidad, Morena se aseguró de que el árbitro que la aplicará le sea fiel. Una reserva presentada de madrugada por el diputado morenista Sergio Gutiérrez Luna permite que los magistrados actuales de la Sala Superior —designados en 2016— puedan reelegirse en 2028 y permanecer hasta 2034, acumulando hasta 17 o 18 años en el cargo (El Financiero, 28 de mayo de 2026; El Imparcial, 28 de mayo de 2026). Los principales beneficiados serían Mónica Soto, Felipe de la Mata, Felipe Fuentes Barrera y Reyes Rodríguez Mondragón, señalados reiteradamente como bloque favorable al gobierno en turno (LatinUS, 28 de mayo de 2026).


El conflicto de interés es estructural: magistrados que busquen reelegirse resolverán impugnaciones de la misma elección en la que eventualmente participarán como candidatos. El senador Colosio lo formuló con precisión: serán "juez y parte" (El Financiero, 28 de mayo de 2026). Incluso dentro de Morena hubo rechazo. El vicecoordinador Alfonso Ramírez Cuéllar señaló que la reserva estaba "llena de trampas", viola la Constitución y contradice la filosofía de "acabar con las castas que se perpetúan en los tribunales" (Reforma, 29 de mayo de 2026). Fue ignorado. La aprobación llegó con 322 votos a favor, 132 en contra y 22 abstenciones —incluyendo legisladores del propio Morena— (Proceso, 28 de mayo de 2026).


La combinación es letal: una causal de nulidad indefinida más un tribunal capturado equivale a un sistema en el que el partido gobernante puede, en principio, invalidar cualquier resultado inconveniente con argumentos constitucionales. McCoy y Myers (2004) documentan que en Venezuela la colonización del Consejo Nacional Electoral fue el paso decisivo en la consolidación del autoritarismo. En Nicaragua, el Tribunal Supremo Electoral copado por el FSLN anuló resultados municipales bajo pretextos técnicos convenientes en 2008 (Martí i Puig, 2013). En Rusia, Gel'man (2015) muestra cómo la Comisión Electoral Central se transformó en instrumento del Kremlin mediante designaciones leales y marcos normativos discrecionales. El ciclo es el mismo: captura del árbitro, reformas que legalizan la discrecionalidad, control de resultados.


III. LA HIPOCRESÍA SOBERANISTA: EL NARCO COMO ELEFANTE IGNORADO


Hay una ironía atroz en el corazón de esta reforma. Morena constitucionaliza la protección electoral contra la "intervención extranjera" mientras ignora sistemáticamente la única intervención con efectos verificables, masivos y documentados sobre los procesos electorales mexicanos: la del crimen organizado. La reforma no contiene una línea sobre financiamiento ilícito de campañas, candidatos vinculados al narco, o presión violenta sobre votantes y funcionarios. Colosio fue exacto: si al gobierno realmente le preocupara la intervención, "debería hacer algo contra la injerencia del crimen organizado en las elecciones, en lugar de tratar de protegerse de un editorial o una nota desde el extranjero" (Calibre 800, 29 de mayo de 2026). La respuesta implícita —que esa reforma afectaría a gobernadores y funcionarios del propio partido— es la que nadie en el oficialismo quiso dar.


Magaloni y Rodrigues-Silveira (2015) documentan extensamente la captura del voto mediante clientelismo y coerción en México, mostrando que las redes con grupos violentos han sido históricamente el factor de distorsión electoral más poderoso que cualquier editorial extranjero. El senador Marko Cortés lo tradujo políticamente: Morena busca "jueces de consigna" para proteger a "funcionarios y gobernadores vinculados al crimen organizado" (La Razón de México, 29 de mayo de 2026). El emecista Clemente Castañeda lo sintetizó con precisión: es "una reforma de la hipocresía" que intenta contener efectos internacionales de decisiones propias mientras sanciona lo que no existe (La Razón de México, 29 de mayo de 2026). Brubaker (1996) analizó cómo el discurso soberanista puede funcionar como dispositivo de exclusión del adversario antes que como principio jurídico real; aquí opera exactamente así: Monreal llegó a advertir que quien se opone a la reforma "es porque espera una invasión a México o el financiamiento de gobiernos extranjeros para ganar comicios" (La Jornada, 28 de mayo de 2026), cerrando el debate antes de que comenzara.


IV. EL PROCESO Y SUS PARALELOS HISTÓRICOS


La forma en que se aprobó esta reforma es tan reveladora como su contenido. Una sesión de 32 horas con una reserva clave presentada de madrugada, comisiones del Senado que dictaminaron en menos de 28 minutos, y una ley secundaria que Monreal tuvo que retirar porque amenazaba la libertad de expresión (La Jornada, 29 de mayo de 2026). Se aprobó el principio constitucional sin poder defender su reglamentación. Se construyó el edificio sin los planos.


Carey (2009) argumenta que la calidad de las reformas constitucionales depende críticamente de su proceso: las reformas fabricadas sin deliberación genuina generan normas que no buscan regir la vida pública, sino ganar la próxima batalla política. Levitsky y Way (2010) acuñaron el concepto de "autoritarismo competitivo" para describir regímenes que mantienen elecciones periódicas mientras el partido gobernante abusa del marco jurídico para obtener ventajas sistemáticas. México en 2026 presenta varios indicadores del patrón: reforma judicial que transforma el poder jurisdiccional en instrumento de control (2024), causal de nulidad con criterios discrecionales, ampliación de magistrados afines, y discurso soberanista para deslegitimar la crítica. El país no ha llegado a los extremos venezolano o nicaragüense, pero el arco de las reformas de los últimos dos años traza una dirección preocupante que Bolivia también recorrió tras su crisis electoral de 2019, cuando el Tribunal Supremo Electoral fue reconstituido con figuras cercanas al MAS (Mayorga, 2020).


V. CONSECUENCIAS PREVISIBLES

La combinación de los elementos aprobados permite anticipar cinco consecuencias estructurales. Primero, la anulación selectiva de resultados opositores: una norma indefinida más un tribunal con incentivos de lealtad crea capacidad real para invalidar cualquier resultado inconveniente bajo cobertura constitucional.

Segundo, efecto disuasorio sobre la participación opositora: cuando una victoria puede ser anulada post hoc bajo criterios ambiguos, el incentivo para competir se deteriora progresivamente, vaciando de facto la contienda sin necesidad de proscrición formal. 


Tercero, criminalización potencial de la crítica internacional: cualquier declaración de gobierno extranjero, organismo multilateral o medio de comunicación foráneo que critique a un candidato oficialista puede ser catalogada retroactivamente como "intervención" —con consecuencias devastadoras para relaciones diplomáticas y libertad de prensa (Freedom House, 2023). 


Cuarto, legitimación constitucional del conflicto de interés en el TEPJF: la reelección de magistrados en funciones normaliza que el árbitro de las elecciones tenga interés personal directo en sus resultados. 


Quinto, erosión de la confianza ciudadana: Diamond (1999) y Norris (2019) documentan que la percepción de reglas manipuladas predice desafección democrática, abstencionismo y conflictividad post-electoral. México no es inmune.


VI. CONCLUSIONES


El 28 y 29 de mayo de 2026, el Congreso mexicano aprobó el rediseño más preocupante del sistema electoral desde la transición democrática de 1996. Una causal de nulidad constitucionalmente defectuosa por diseño y la captura formal del árbitro electoral forman un dispositivo que puede funcionar como llave maestra para invalidar resultados incómodos.


Lo más revelador no es que Morena haya querido estas reformas —los partidos buscan ventajas electorales, es su naturaleza—. Lo más revelador es que las aprobó pasando por encima de sus propias figuras de mayor autoridad jurídica: Sánchez Cordero las calificó de atentar contra la certeza; Ramírez Cuéllar las llamó inconstitucionales. Ambos fueron ignorados. La mayoría calificada puede todo, incluso contradecirse a sí misma.


Las democracias raramente colapsan de golpe; se erosionan reforma a reforma, magistrado a magistrado, hasta que las formas están intactas y la sustancia ha desaparecido. La historia comparada —Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Rusia— ofrece el mapa. México tiene aún actores institucionales, sociedad civil y fuerzas capaces de resistir. Pero la ventana se estrecha con cada albazo legislativo a las tres de la mañana. La pregunta que queda es sencilla y brutal: ¿para qué sirve una elección cuyo resultado puede ser anulado por un tribunal cuyos miembros tienen interés personal en que gane quien los reeligió?


REFERENCIAS


Brubaker, R. (1996). Nationalism reframed: Nationhood and the national question in the new Europe. Cambridge University Press.


Calibre 800. (29 de mayo de 2026). Senado avala nulidad de elecciones por injerencia extranjera; olvida intervención del narco, cuestiona oposición. https://www.calibre800.com/2026/05/29/senado-avala-nulidad-de-elecciones-por-injerencia-extranjera-olvida-intervencion-del-narco-cuestiona-oposicion/


Carey, J. M. (2009). Constitutional self-enforcement in new democracies. Comparative Politics, 41(4), 391–411.


Diamond, L. (1999). Developing democracy: Toward consolidation. Johns Hopkins University Press.


El Financiero. (28 de mayo de 2026). 'Serían juez y parte': Colosio Riojas cuestiona propuesta de Morena para reelegir magistrados electorales. https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/2026/05/28/serian-juez-y-parte-colosio-riojas-cuestiona-propuesta-de-morena-para-reelegir-magistrados-electorales/


El Financiero. (28 de mayo de 2026). El 'regalito' de Morena a magistrados: Podrían durar 17 años en el cargo. https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/2026/05/28/el-regalito-de-morena-a-magistrados-podrian-durar-17-anos-en-el-cargo-por-reserva-de-sergio-gutierrez/


El Imparcial. (28 de mayo de 2026). Magistrados del Tribunal Electoral podrían durar hasta 18 años en el cargo. https://www.elimparcial.com/mexico/2026/05/28/magistrados-del-tribunal-electoral-podrian-durar-hasta-18-anos-en-el-cargo-tras-cambio-avalado-con-322-votos-por-la-camara-de-diputados/


Excélsior. (27 de mayo de 2026). Sánchez Cordero: Reforma que anularía elecciones atenta contra el principio de certeza. https://www.excelsior.com.mx/nacional/sanchez-cordero-reforma-que-anularia-elecciones-atenta-contra-principio-certeza


Excélsior. (29 de mayo de 2026). Senado aprueba reforma electoral: Anulación por intervención extranjera y blindaje antinarco. https://www.excelsior.com.mx/politica/senado-aprueba-reforma-anular-elecciones-intervencion-extranjera-blindar-candidaturas


Freedom House. (2023). Freedom of the press 2023: The global decline of press freedom. Freedom House.


Gel'man, V. (2015). Authoritarian Russia: Analyzing post-Soviet regime changes. University of Pittsburgh Press.


Ginsburg, T., y Huq, A. Z. (2018). How to save a constitutional democracy. University of Chicago Press.


Infobae México. (28 de mayo de 2026). Luis Donaldo Colosio arremete contra reforma de Morena: magistrados del TEPJF podrían permanecer hasta 17 años. https://www.infobae.com/mexico/2026/05/28/luis-donaldo-colosio-arremete-contra-reforma-de-morena-magistrados-del-tepjf-podrian-permanecer-hasta-17-anos/


La Jornada. (28 de mayo de 2026). Cámara de Diputados aprueba anular elecciones cuando haya pruebas de injerencia extranjera. https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/05/28/politica/camara-de-diputados-aprueba-anular-elecciones-cuando-haya-pruebas-de-intervencion-o-injerencia-extranjera


La Jornada. (29 de mayo de 2026). Monreal urge y luego frena anular comicios por injerencia extranjera. https://www.jornada.com.mx/2026/05/29/politica/004n1pol


La Razón de México. (29 de mayo de 2026). Avanza reforma que anula elección si hay injerencia extranjera; la enfilan al 2030. https://www.razon.com.mx/mexico/2026/05/29/avanza-reforma-que-anula-eleccion-si-hay-injerencia-extranjera-la-enfilan-al-2030/


LatinUS. (28 de mayo de 2026). 'Albazo de Morena': va por reelección de magistrados afines a la 4T hasta el 2034. https://latinus.us/mexico/2026/5/27/albazo-de-morena-va-por-reeleccion-de-magistrados-afines-la-4t-hasta-el-2034-fuentes-barrera-monica-soto-de-la-mata-llegaron-en-2016-al-tepjf-174545.html


Levitsky, S., y Way, L. A. (2010). Competitive authoritarianism: Hybrid regimes after the Cold War. Cambridge University Press.


Levitsky, S., y Ziblatt, D. (2018). Cómo mueren las democracias. Ariel.


Magaloni, B., y Rodrigues-Silveira, R. (2015). Institutionalized autocracy and party systems in new democracies. Comparative Political Studies, 48(13), 1749–1786.


Martí i Puig, S. (2013). Nicaragua: The return of orteguismo. Journal of Democracy, 24(1), 121–131.


Mayorga, R. A. (2020). El laberinto boliviano: Crisis política y democracia frágil. Nueva Sociedad, 285, 47–60.


McCoy, J., y Myers, D. J. (Eds.). (2004). The unraveling of representative democracy in Venezuela. Johns Hopkins University Press.


Norris, P. (2019). Perceptions of electoral integrity. MIT Press.


Proceso. (28 de mayo de 2026). Morena aprueba reforma que permite anular elecciones por injerencia extranjera. https://www.proceso.com.mx/nacional/2026/5/28/morena-aprueba-reforma-que-permite-anular-elecciones-por-injerencia-extranjera-374896.html


Proceso. (28 de mayo de 2026). Madruguete de la 4T: de última hora propone y aprueba la reelección de magistrados electorales. https://www.proceso.com.mx/nacional/politica/2026/5/28/madruguete-de-la-4t-de-ultima-hora-propone-aprueba-la-reeleccion-de-magistrados-electorales-374891.html


Proceso. (28 de mayo de 2026). Anulación de elecciones por injerencia extranjera no aplicará en 2027: Monreal. https://www.proceso.com.mx/nacional/2026/5/28/monreal-retira-reforma-que-anularia-elecciones-en-caso-de-injerencia-extranjera-374933.html


Reforma. (29 de mayo de 2026). Se receta Morena blindaje electoral. https://www.reforma.com/se-receta-morena-blindaje-electoral/ar3212773


Schedler, A. (2002). The menu of manipulation. Journal of Democracy, 13(2), 36–50.


Yucatán.com.mx. (28 de mayo de 2026). Avanza reforma de Morena para anular elecciones por injerencia extranjera; oposición advierte grave riesgo. https://www.yucatan.com.mx/mexico/2026/05/28/morena-reforma-anular-elecciones-injerencia-extranjera-riesgos-oposicion-intervencion.html

Despotismo, narrativa oficial y erosión democrática en el gobierno de Claudia Sheinbaum O Décimo octava disertación sobre temas de los que nadie me pidió una opinión

I. El incidente y su disfraz


El 25 de mayo de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum pronunció desde la tribuna oficial de la mañanera una frase cuyo análisis va mucho más allá del pleito mediático que provocó: "No vean TV Azteca"  (Proceso). 


La declaración no vino sola: anunció también la creación de un premio llamado "El mitómano de la semana", argumentando que ciertos medios difunden "increíbles mentiras"  (Expansion). Al día siguiente, presionada por las críticas, la mandataria intentó minimizar el episodio argumentando que "hay libertad para que cada quien vea lo que quiera", aunque mantuvo que la televisora está "llena de mentiras"  (La Silla Rota).


La defensa suena razonable en abstracto: es solo una opinión. Pero colapsa al hacerse una pregunta elemental de teoría política: ¿es equivalente la opinión de un ciudadano a la de quien habla desde la tribuna oficial del Estado, con acceso privilegiado a medios públicos, con facultades sobre concesiones, contratos y regulaciones? La asimetría de poder no es un detalle. Como señalan Levitsky y Ziblatt (2018), uno de los patrones más reconocibles en el deterioro democrático contemporáneo es precisamente la tendencia de los líderes electos a usar su posición institucional para desacreditar medios críticos, no con argumentos, sino con descalificaciones que erosionan su legitimidad ante la audiencia.


La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó que "consideramos desafortunadas las declaraciones de la presidenta Sheinbaum llamando a no ver TV Azteca", advirtiendo que este tipo de expresiones pueden agravar la estigmatización contra medios de comunicación y afectar el ejercicio de la libertad de prensa  (El Imparcial).


Y antes de que empiecen a tirarme de facho, con este texto no pretendo defender a TV Azteca ni a Ricardo Salinas Pliego. Defiendo algo más fundamental: el principio democrático de que ningún ciudadano, y ningún medio —incluso uno incomodo o imperfecto— debe ser descalificado por el Estado en función de su línea editorial.


II. La mecánica del despotismo moderno: no prohibir, deslegitimar


La ciencia política contemporánea ha documentado con rigor que el autoritarismo del siglo XXI raramente recurre a los métodos del siglo XX. Bermeo (2016) demostró que los golpes de Estado abiertos y el fraude electoral masivo han cedido el paso a formas más sutiles de regresión democrática, entre las cuales destaca el executive aggrandizement: el proceso mediante el cual líderes electos debilitan gradual y legalmente los contrapesos institucionales, centralizan la autoridad y neutralizan la oposición sin desmantelar formalmente la democracia (pp. 10–13). Levitsky y Ziblatt (2018) complementan este diagnóstico señalando que la democracia "ya no termina con un estallido —en una revolución o golpe militar— sino con un susurro: el debilitamiento lento y progresivo de instituciones críticas como el Poder Judicial y la prensa" (p. 3).


Gordillo-García (2025), en un artículo publicado en la revista Convergencia de la UNAM, identifica ocho innovaciones autoritarias en el repertorio del gobierno de AMLO, entre las que figura la propagación sistemática de información falsa o distorsionada como instrumento de gobierno y la descalificación de voces críticas mediante el encuadre de la "oposición conservadora". El trabajo concluye que estas prácticas erosionan las tres dimensiones centrales de la democracia: la competencia, la participación y la rendición de cuentas.


Breuer (2025) añade una capa analítica: en México, la retórica populista de estilo post-factual —donde la narrativa oficial sustituye a la evidencia empírica— es un driver directo de la polarización y la erosión democrática, mientras que la concentración mediática y la debilidad institucional funcionan como factores habilitadores de la contaminación informativa.


Llamar "mitómano" a un medio desde el podio presidencial no es ejercer la libertad de expresión. Es un acto de poder político que construye un enemigo, degrada la fuente y le dice a la audiencia: solo confíen en la versión oficial. Es la sustitución del debate público por la voz única del Estado.


III. Los "otros datos" y la fábrica de realidad oficial


El gobierno de la Cuarta Transformación ha perfeccionado una técnica discursiva que consiste en responder a datos incómodos con "otros datos": cifras seleccionadas, comparaciones asimétricas o redefiniciones convenientes de indicadores. Gordillo-García (2025) documenta que bajo AMLO, el gobierno "propagó de manera sistemática información falsa, distorsionada o equívoca con la intención de provocar daños", alejándose de "las dimensiones deliberativas de la democracia" donde los argumentos deben estar fundados en evidencia y en el interés público. Sheinbaum ha continuado este patrón.


Una de las narrativas más recurrentes en los informes y en los discursos de la presidenta Sheinbaum es que en su gobierno "no se reprime" y que existe plena libertad de expresión y respeto a los derechos humanos. Sin embargo, los propios informes documentan medidas regresivas para los derechos civiles y políticos, incluyendo la profunda militarización, la Reforma Judicial, la eliminación del Instituto Nacional de Transparencia, el aumento de la prisión preventiva oficiosa y la cooptación de la CNDH  (Verificado).


En materia económica, el rasgo más visible de los informes de gobierno ha sido la manipulación de datos: se presumió un récord en inversión extranjera directa cuando en realidad cayó 6% respecto a 2024  (Diálogo Político) . En seguridad, las afirmaciones sobre reducción de homicidios se calificaron principalmente como imprecisas, pues la baja que mencionaba la presidenta distaba de las cifras reales o usaba parámetros de comparación distintos entre sí  (Verificado) . En salud, el gobierno anunció que adquirió el 96% de los insumos necesarios, pero el dato oficial corresponde a adquisiciones globales, no a estantes llenos en cada hospital; las fallas persisten no solo en la compra sino en que las medicinas no llegan a tiempo ni están disponibles en todas las clínicas  (Verificado).


México ocupa el lugar 121 de 180 en el Índice Mundial de Libertad de Prensa 2024, y la ONU confirma que la violencia contra periodistas es estructural  (Senado de Mexico) ; mientras tanto, el gobierno afirma que vivimos "la mayor libertad de expresión de la historia". Este es el patrón que Breuer (2025) caracteriza como post-factual political style: el poder no refuta con hechos, descalifica con etiquetas.


IV. El cinismo como sistema: corrupción sin consecuencias


El argumento más reiterado del oficialismo es que este gobierno es cualitativamente distinto a los anteriores porque combate la corrupción. Los datos permiten evaluar esa afirmación.


Durante el primer año de gobierno de la presidenta Sheinbaum se identificaron 51 casos relevantes de corrupción e impunidad: 41% ocurrieron directamente en su administración, mientras que 47% corresponden a esquemas del sexenio de López Obrador que siguen sin resolverse bajo el mismo partido gobernante  (Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad).


En materia de narcotráfico, la situación es igualmente alarmante. El New York Times planteó que la presidenta de enfrenta a los cárteles y a una red de colusión política que limita su margen de maniobra. Esto significa que el problema en México no se reduce a que los grupos del narcotráfico atacan al Estado, sino a que con frecuencia forman parte de él  (Semanario ZETA Tijuana).  


El gobierno de Sheinbaum ha insistido en un compromiso con la "impunidad cero", pero habla poco sobre las estructuras políticas que apoyan a las organizaciones criminales  (Proceso).


El 59% de los encuestados señala a la corrupción como el principal problema del país, por encima de la delincuencia y el narcotráfico (39%) y la inflación (31%). El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, enfrenta acusaciones formales en Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, y nueve funcionarios y exfuncionarios vinculados a Morena están en la mira del Departamento de Justicia estadounidense  (Infobae).


Haggard y Kaufman (2021) advierten que uno de los rasgos más peligrosos del backsliding democrático es precisamente este: la promesa original de combatir la corrupción se convierte en un barniz ideológico que protege la corrupción propia mientras señala la ajena. La impunidad no desaparece; simplemente cambia de beneficiario.


V. La reforma del poder: perpetuarse con barniz democrático


Si bien la corrupción es antigua en México y no es exclusiva de este gobierno, lo que distingue a la “Cuarta transformación” es la sistematicidad con la que ha empleado sus mayorías legislativas para reconfigurar las reglas institucionales a su favor.


La reforma del Poder Judicial aprobada el 15 de septiembre de 2024 equivale, de hecho, a la supresión de la separación de poderes y a una violación del Estado de derecho, negando el paradigma constitucional de las democracias avanzadas: el sistema de límites y vínculos al poder político  (Voz y Voto).


Las últimas reformas impulsadas por el gobierno federal han comprometido la independencia judicial, los contrapesos institucionales y la protección de derechos de personas y empresas frente a decisiones gubernamentales. La reforma judicial 2024–2025 transformó el sistema de justicia al sustituir el servicio de carrera por el voto popular, apuntando hacia una creciente captura política del sistema judicial federal  (Mexicoevalua).


El doctor en Ciencia Política Carlos Elizondo, de la Universidad de Oxford, señala que el objetivo de esta reforma es "centralizar el poder" y advierte que incluso el crimen organizado puede dar recursos e influir en las decisiones de los jueces ganadores  (Eldiarioexterior).


Bermeo (2016) es contundente: el executive aggrandizement es especialmente peligroso porque está "legitimado por las mismas instituciones que los promotores de la democracia priorizan" (p. 10). Cuando el poder utiliza el Congreso, las elecciones y la Constitución como vehículos para concentrarse, el autoritarismo adquiere fachada democrática. Esto es exactamente lo que documenta Gordillo-García (2025) en el caso mexicano.


VI. Conclusión: defender el cuestionamiento, no al cuestionado


TV Azteca no es un medio ejemplar y Ricardo Salinas Pliego no es un guardián desinteresado de la libertad de prensa. Pero eso es, precisamente, irrelevante para el argumento central.

Una democracia no se defiende únicamente cuando el medio atacado es virtuoso. Se defiende, sobre todo, cuando se sostiene el principio de que el Estado no puede usar su tribuna para decirle a los ciudadanos qué ver, qué creer y a quién descalificar. Lo ocurrido abre un debate serio sobre los límites del poder político frente a la libertad de expresión y el derecho de las audiencias a elegir libremente sus fuentes de información.


Un gobierno que ha acumulado el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial; que eliminó los órganos autónomos de transparencia; que responde a las críticas con premios al "mitómano de la semana"; que exhibe 51 casos documentados de corrupción en su primer año de gobierno; y que le dice a los ciudadanos qué canal no ver, no está gobernando en nombre de la democracia. Está administrando su narrativa.


Y eso —la narrativa administrada desde el poder, sin contrapeso institucional y con descaro cínico— es exactamente lo que Levitsky y Ziblatt (2018) describieron como la antesala del fin de las democracias: no el golpe de Estado, sino el susurro progresivo que apaga las voces que no concuerdan con el poder.


Referencias


Fuentes académicas

Bermeo, N. (2016). On democratic backsliding. Journal of Democracy, 27(1), 5–19. https://doi.org/10.1353/jod.2016.0012


Breuer, A. (2025). Digital drivers of autocratisation: The role of information pollution in polarisation and democratic backsliding in Mexico. Journal of Latin American Studies. https://doi.org/10.1177/1866802X251355963


Gordillo-García, J. (2025). Democratic erosion in Mexico: Authoritarian repertoire and innovations (2018–2024). Convergencia, 32, e24668. https://doi.org/10.29101/crcs.v32i1.24668


Haggard, S., & Kaufman, R. (2021). Backsliding: Democratic regress in the contemporary world. Cambridge University Press.


Levitsky, S., & Ziblatt, D. (2018). How democracies die. Crown Publishing.


México Evalúa. (2025, noviembre 7). Proteger la democracia es defender la independencia judicial. https://mexicoevalua.org/proteger-la-democracia-es-defender-la-independencia-judicial/


Fuentes hemerográficas y de organismos


Aristegui Noticias. (2026, mayo 25). Sheinbaum pide no ver TV Azteca; televisora acusa censura y complicidad con el narco. https://aristeguinoticias.com/2505/mexico/sheinbaum-pide-no-ver-tv-azteca-televisora-acusa-censura-y-complicidad-con-el-narco/


Contralacorrupción.mx. (2025, octubre 1). Anuario de la corrupción 2025: 51 casos del primer año de gobierno de Claudia Sheinbaum. https://contralacorrupcion.mx/anuario-de-la-corrupcion-2025-gobierno-de-sheinbaum/


Diálogo Político. (2025, septiembre 8). Sheinbaum y su narrativa sobre México. https://dialogopolitico.org/agenda/opinion-agenda/sheinbaum-narrativa-mexico


El Imparcial. (2026, mayo 26). "No es censura, es una opinión": Sheinbaum defiende su llamado a no ver TV Azteca mientras SIP y Alianza de Medios acusan posible censura. https://www.elimparcial.com/mexico/2026/05/26/no-es-censura-es-una-opinion-sheinbaum-defiende-su-llamado-a-no-ver-tv-azteca/


Infobae. (2026, abril 30). La aprobación de Sheinbaum toca su piso histórico: economía y corrupción. https://www.infobae.com/mexico/2026/04/30/la-aprobacion-de-sheinbaum-toca-su-piso-historico-economia-y-corrupcion/


La Silla Rota. (2026, mayo 26). Llamado a no ver TV Azteca no fue censura, solo una opinión: Sheinbaum. https://lasillarota.com/nacion/2026/5/26/llamado-no-ver-tv-azteca-no-fue-censura-solo-una-opinion-sheinbaum-601039.html


Proceso. (2026, mayo 25). "No vean TV Azteca": Sheinbaum; anuncia premio al "mitómano de la semana". https://www.proceso.com.mx/nacional/politica/2026/5/25/no-vean-tv-azteca-sheinbaum-anuncia-premio-al-mitomano-de-la-semana-374692.html


Proceso. (2026, febrero 5). Colusión política obstaculiza el combate de Sheinbaum al narco: artículo del NYT. https://www.proceso.com.mx/nacional/politica/2026/2/5/colusion-politica-obstaculiza-el-combate-de-sheinbaum-al-narco-articulo-del-nyt-explica-por-que-367930.html


Reporters Without Borders / RSF. (2024). 2024 World Press Freedom Index: Mexico (rank 121/180). https://rsf.org/en/country/mexico


Verificado. (2025, diciembre 26). Las narrativas de Claudia Sheinbaum que marcaron el 2025. https://verificado.com.mx/narrativas-claudia-sheinbaum-2025/


Verificado. (2025, octubre 6). Discurso de Sheinbaum en el Zócalo 2025: repite desinformación sobre Dos Bocas y abasto de medicamentos. https://verificado.com.mx/sheinbaum-verificacion-discurso-zocalo/


Voz y mVoto. (2024). La reforma judicial mexicana: cómo se destruye el Estado de derecho. https://www.vozyvoto.com.mx/articulo/la-reforma-judicial-mexicana-como-se-destruye-el-estado-de-derecho

SOBRE LA CULTURA DE LA CANCELACIÓN o Primera disertación sobre temas de los que nadie me pidió una opinión

Desde mi rincón de boomer disfrazado de X y con la edad de un millennial, voy a opinar sobre algo de lo que, efectivamente, nadie me pidió opinión. Pero aquí estamos. La llamada “cultura de la cancelación” —ese mecanismo por el cual una persona, una obra o una institución es sometida a ostracismo público masivo como castigo a declaraciones o comportamientos considerados inaceptables— se ha vuelto uno de los fenómenos más ruidosos y menos analizados de nuestra era digital. Y eso, de entrada, ya es un problema.

Mi postura es simple y probablemente impopular: la cultura de la cancelación me parece absurda y peligrosa. Absurda porque quien cancela suele ser el primero en reproducir aquello que condena. Peligrosa porque es censura disfrazada de justicia social, sin análisis de fondo, sin alternativa real, sin espacio para el diálogo. Es, para decirlo en términos clásicos, la misma hipocresía de siempre con distinta etiqueta.

I. La doble moral de los nuevos censores

Empecemos por lo más evidente: la inconsistencia. La mayoría de quienes exigen cancelar productos culturales del pasado —películas, canciones, personajes animados— son las mismas personas que bailan y cantan, sin el menor reparo, canciones que objetivizan, degradan o amenazan. Bad Bunny es solo un ejemplo, el más obvio, pero la lista es larga. No se trata de atacar a ningún artista en particular; se trata de señalar la asimetría: ¿por qué un dibujo animado de los años cincuenta merece ser borrado de la faz de la tierra, pero una canción de 2023 con exactamente el mismo contenido simbólico se convierte en himno generacional?

Michel Foucault ya lo describía con precisión quiriana al analizar la moral victoriana: la sociedad condena públicamente lo que practica en privado (Foucault, 1976). La corte de Versalles perseguía la sodomía con el código penal y la practicaba en sus salones. No es una comparación nueva ni caprichosa: es la misma estructura, el mismo mecanismo, el mismo circo. Lo que cambia es el escenario; ahora son las redes sociales.

Jürgen Habermas argumentó que la esfera pública democrática requiere coherencia argumentativa: no se puede pedir razonamiento honesto desde la incoherencia (Habermas, 1981). Y la cancelación selectiva es, por definición, incoherente. El criterio no es ético; es tribal. Lo que canceló tu bando no se toca; lo que canceló el bando contrario merece defensa inmediata. Así no se construye ningún discurso, y mucho menos uno que aspire a transformar algo.

II. Censura reactiva: el peligro de actuar sin pensar

Pero hay algo más grave que la hipocresía: el método. La cancelación no es una opinión negativa ni una reseña crítica. Es la exigencia de que algo o alguien desaparezca del espacio público. Es, funcionalmente, censura. Y la censura, sin importar el contenido que suprima ni las buenas intenciones que la animen, produce efectos que van mucho más allá del objeto cancelado.

Martha Nussbaum ha insistido en que las democracias necesitan ciudadanos capaces de convivir con ideas que los incomodan, porque es precisamente en ese malestar donde empieza el pensamiento crítico (Nussbaum, 2010). Una sociedad que solo tolera lo que ya acepta no piensa; solo confirma. La cancelación reactiva —la que responde al impacto emocional de un tuit antes de que exista cualquier reflexión— elimina ese malestar productivo y lo reemplaza por la comodidad estéril del consenso forzado.

Y aquí viene lo que nadie quiere admitir: la cancelación no propone nada. No ofrece una lectura alternativa, no construye un marco interpretativo, no genera ningún puente hacia la comprensión. Exige la desaparición y punto. Es exactamente lo mismo que intentar corregir el comportamiento agresivo de un niño a golpes: el método replica la lógica que pretende corregir. Byung-Chul Han lo llama la trampa de la “sociedad de la transparencia”: al exigir visibilidad y corrección absolutas, terminamos produciendo conformismo y aplastando la otredad que hace posible cualquier cultura viva (Han, 2012). La cancelación no es un síntoma de una sociedad más consciente; es un síntoma de una sociedad que ya no sabe tolerar la complejidad.

III. La comedia como espéculo crítico, o por qué no deberíamos callar la risa

Uno de los daños más concretos y menos discutidos de la cultura de la cancelación es lo que le está haciendo a la comedia. Y esto importa, porque la comedia no es simplemente entretenimiento: es uno de los mecanismos más antiguos que tienen las sociedades para mirarse a sí mismas, burlarse de sus propias miserias y procesar, vía el humor, lo que de otra manera sería insoportable.

Henri Bergson observó que la risa es esencialmente crítica: nos reímos de aquello que se petrifica, que se vuelve rígido, que se comporta como máquina donde debería haber vida humana (Bergson, 1900). La comedia expone los vicios colectivos —la hipocresía, la brutalidad, el ridículo del poder— y los pone en escena para que los reconozcamos. Pepe le Pew, ese zorillo que no entiende una negativa, es el ejemplo que me parece perfecto: hay quien lo lee como normalización del acoso y hay quien lo lee como una burla brutal, casi cruel, del galán obsesivo e inepto. La diferencia no es menor. Depende de si el espectador tiene o no las herramientas para leer lo que ve. Y ahí está el problema real: no en el personaje, sino en la falta de educación crítica.

Muchos otros personajes y productos culturales que han “revivido” gracias al escrutinio cancelador habían caído naturalmente en el olvido. La cancelación los resucitó. Les dio más visibilidad de la que jamás hubieran tenido por sus propios méritos. Si el objetivo era suprimir su influencia, el resultado fue exactamente el contrario. Cancelar la comedia porque incomoda es desmantelar el termómetro porque marca fiebre. La representación no es el problema; es el espejo. Y lo que el espejo muestra sí lo es.

IV. Educar y concientizar: algo muy distinto de censurar

Que haya comportamientos socialmente dañinos normalizados en muchos productos culturales, pasados y presentes, es un hecho. No lo discuto. Lo que discuto es el método para enfrentarlos. Y aquí la diferencia entre censura y educación crítica no es un matiz: es un abismo.

Paulo Freire, cuya pedagogía crítica sigue siendo uno de los marcos más lúcidos para pensar la educación transformadora, decía que el objetivo no es proteger al educando del mundo, sino dotarlo de las herramientas para transformarlo (Freire, 1970). Desde esa perspectiva, la cultura de la cancelación es una pedagogía del miedo: enseña a esquivar la incomodidad, no a procesarla. Sustituye el análisis por la reacción emocional. Y una sociedad que reacciona sin analizar no se transforma; solo se polariza.

Pretender que por medio de la censura la sociedad mejora es aplaudir los métodos de Franco, o los de aquel buen sacerdote que, después de violar a un niño, pide que no se hable del tema para no enturbiar las mentes de sus feligreses. El paralelismo no es gratuito: en todos esos casos, la lógica es idéntica. Se suprime la representación del problema para no tener que enfrentarlo. Se borra la conversación para no tener que dar las explicaciones incómodas. Y el problema, claro, sigue ahí.

La alternativa no es la permisividad sin límites. Es la cultura del análisis, del contexto, del debate. Es la diferencia entre enseñar por qué ciertas representaciones son problemáticas y en qué momento histórico surgieron, frente a exigir que desaparezcan como si borrando la imagen se borrara también la condición social que la produjo.

Cierre, o lo que pienso aunque nadie me lo haya preguntado

La cultura de la cancelación nace, en muchos casos, de hartazgos legítimos. El cansancio ante la impunidad, la necesidad de que ciertas voces sean escuchadas, la urgencia de nombrar lo que por décadas fue silenciado. No estoy cuestionando eso. Estoy cuestionando el instrumento. Porque el instrumento es defectuoso: opera desde la doble moral, produce censura sin reflexión, polariza sin posibilidad de diálogo, y le hace un daño real a la comedia crítica, que es uno de los pocos mecanismos que tenemos para reírnos de lo que somos antes de intentar ser otra cosa.

Foucault tenía razón en algo más: el poder no solo reprime, también produce. La cancelación no produce pensamiento crítico; produce silencio y resentimiento. Y en ese silencio no crece la justicia ni la equidad: crece exactamente lo que dices querer combatir.

La sociedad que queremos —más justa, más consciente de sus propios vicios— no se construye borrando su pasado ni enmudeciendo sus contradicciones. Se construye mirándolas de frente, riéndose de ellas cuando la risa alcanza, y entendiéndolas cuando el humor no es suficiente. Eso es educación. Lo otro, con todo el respeto del mundo por las buenas intenciones, es censura.

Referencias

Bergson, H. (1900). Le rire: Essai sur la signification du comique. Félix Alcan.

Foucault, M. (1976). Histoire de la sexualité, vol. 1: La volonté de savoir. Gallimard.

Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores.

Habermas, J. (1981). Theorie des kommunikativen Handelns (Vols. 1–2). Suhrkamp. [Trad. esp.: Teoría de la acción comunicativa. Taurus, 1987]

Han, B.-C. (2012). Transparenzgesellschaft. Matthes & Seitz. [Trad. esp.: La sociedad de la transparencia. Herder, 2013]

Nussbaum, M. C. (2010). Not for profit: Why democracy needs the humanities. Princeton University Press. [Trad. esp.: Sin fines de lucro. Katz Editores, 2010]


viernes, 6 de agosto de 2010

SE MI NOCHE

De luna está hecha tu piel,
el cielo obscuro
pinta tu cabello,
con estrellas se alimenta tu mirada
y con suavidad de nube
besas en secreto.

Toma mi mano
vayámonos mar adentro,
haz con las olas tu espejo
y con su espuma
modela mis sueños.

Se la noche
que cobija mi anhelo
y deja que me hunda en tus labios
para librarme del tormento
de ver como amanece
lejos de tus brazos.

martes, 27 de julio de 2010

ENTRE TODAS LAS MUJERES

Entre todas las mujeres
a ti te prefiero
porque besas sin culpa ni melancolía
y no ves con recelo
mi caricia furtiva.

Entre todas las mujeres
es a ti a quien quiero
porque me ofreces tu lecho
y desnudas tu carne
para brindarme consuelo.

Entre todas las mujeres
sólo a ti te venero
porque ofrendas tu cuerpo
a la pira encendida
de mi azaroso deseo.

Entre todas las mujeres
es a ti a la que espero
porque es tu ardor
lo que alimenta mi alma
y lo que inflama mi anhelo.

Entre todas las mujeres
sólo a ti yo me entrego
porque es en tu boca
donde nacen mis sueños
y es en tu carne
que se engendran mis versos.

Isaac Romero
5 de marzo 2012

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Espera

A Nicthe

Aún me sobran horas, quizá menos que antes,
Horas tediosas, de soledad y de alegre angustia,
A final de cuentas tiempo perdido en melancolías simuladas,
En risas ajenas y en sueños y en nada…

Aún no es mi tiempo y sin embargo estoy ansioso,
Angustiado miro a todas partes y no veo nada,
Sólo el camino de siempre que siempre cambia,
Sólo la esperanza de tus ojos que no me han de mirar mañana.

Triste tiempo de fachada acobardada,
Nada hay que tema más que tu ausencia
Que las horas largas de soledad y tristeza
Y que este irreducible tiempo que pierdo en tu espera.

Aún me sobran horas,
Sucios segundos que no quiero
Y que me gasto esta noche
Escribiéndote versos.

Isaac Romero
30 de septiembre 2009
Ciudad de México.

jueves, 10 de septiembre de 2009

FANTASMA

I

Estás siempre en mi mente,
rondando como un fantasma
por los pasillos de mi memoria,
invadiendo mis momentos de calma

Te observo angustiado,
sé que no eres tú,
que sólo es un espectro que inventé
para llenar mi soledad inmensa
ahora que te has marchado.

Porque resulta tan difícil lidiar conmigo,
con este vacío que provoca tu ausencia,
con la falta de rumbo que domina mis pasos,
y para colmo el cansancio de mi cuerpo enfermo
que no para de extrañar tus besos.

Hay veces que te pienso un vampiro,
que drena noche tras noche la sangre de mis venas,
y deja yerto mi corazón tras su ataque.
Cruel dama obscura ¿qué poción me has dado?
¿Para qué envenenas mi espíritu si dejas viva mi carne?

II

Olvidar... ¿Para qué?
Son los recuerdos quienes dan forma al presente,
pero en ocasiones se convierten en sombras
que nublan mi horizonte y obscurecen mi rostro.

Cualquier intento de huir es inútil,
por eso me quedo callado,
ahogando mi llanto con irónicos pensamientos,
alimentado mi derrota con tu imagen.

Debo confesar que te extraño,
que la falta de tu voz me vuelve sordo,
que sin tus caricias mi cuerpo es arena
y mis poemas solo tristes lamentos.

En ocasiones me pregunto
¿No será que realmente el fantasma soy yo?
Enterrado en esta casa y bajo mis libros viejos,
perdido en tu último beso y un adiós.

¿Será que en verdad soy un espectro
que flota entre tus sueños para volverlos pesadillas,
un ánima asustada que sólo pide que le recuerdes
en tus momentos más dichosos?

Sin embargo me doy cuenta que sigo vivo,
que me dueles y tú ni siquiera me recuerdas,
que una nueva ilusión me ha arrancado de tu mente,
y pronto no seré sino un nombre más en tu pasado.

Pero a pesar de tu huída, de mi dolor, del olvido,
de todo este polvo de sueños, sigo de pie junto a la puerta,
esperando a que la nostalgia te traiga de vuelta.
O que el olvido termine por matarme
con el puñal del tedio o el veneno del tiempo.

Isaac Romero Hernández
Cd. de México 31 de diciembre de 2008