martes, 12 de octubre de 2010

A veces

Hay algo que me duele, muy profundo, aquí dentro, en centro de mi alma. No se trata de tu ausencia vida mía y tampoco es la muerte a la que me abrazo cada día.
Es lago, no sé qué cosa, pero lleva tiempo agazapado en entre mis sueños, gana fuerza poco a poco y destroza mis deseos.
Agudo como una espina se entierra a cada paso y en cada intento de huída me atrapa, me derrumba y me encierra en esta angustia sin salida.
No hay en este dolor recuerdo alguno que me de una pista de su origen o su cura, pero está allí, clavado clavado en el fondo de mi pecho desangrando mi cordura.
Quisiera llorar y mandarlo lejos, fuera de mí, tirarlo como uno hace con todo lo que no sirve, olvidarlo como los recuerdos de la infancia; pero me faltan fuerza y llanto y me sobra toda esta costumbre idiota de lidiar con todo sin buscar apoyo.

1 comentario:

  1. Me quedo con el ultimo parrafo, es exactamente lo que siento en estos momentos...

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