miércoles, 15 de julio de 2009

DEJAR EL TEATRO POR QUÉ Y PARA QUÉ

Nunca volverá jamás a pisar un escenario/
lo verá, si es que lo ve, siempre desde la platea/
como un sueño inalcanzable, como la luna llena/
cuando la quiere poner a los pies de su mujer...

No fue bueno pero fue lo mejor
BUNBURY

Desde que era niño disfrutaba del Teatro, tanto observarlo como participar de él. Mis primeras incursiones en este arte se dieron en obras escolares (como en casi todos los casos). Pero a diferencia de los que dicen que desde que se subieron al escenario sabían que actuar era su destino; para mí no pasaba de ser un juego.

Tenemos entonces que en realidad yo nunca quise ser actor. Toda mi infancia me pase predicando que estudiaría medicina. Grave error dejar que un niño hable tan a la ligera.

Pasó el tiempo, llegó mi adolescencia y junto a mi pasión por la Literatura, un interés muy distinto a la medicina me gobernó: La Danza. En la secundaria un maestro se encargó de hacer audicionar para entrar a Bellas Artes a un grupo de mocosos que apenas sabían que era un paso de tres (entre esos mocosos estaba yo).

Al final de las pruebas sólo dos conseguimos quedarnos en tan preciada institución. Allí comenzaron mis estudios formales de danza folklórica. Con el paso de los meses y tras mucho trabajo del que yo no estaba consciente entré a La Compañía Nacional de Danza Folklórica de Bellas Artes, donde permanecí durante cinco años.

Pero como en toda historia (si es que esto es acaso una historia) hay malos momentos, y el mío llegó transportado por un tráiler. En realidad mitad por un tráiler que se pasó un alto y la otra mitad por mis estupidez. Después del accidente quedé inutilizado para bailar… adiós a la Compañía de Danza, al salario que percibía de ella, a mis sueños de ser maestro de Danza… en fin adiós a la forma de vida que llevaba hasta ese momento.

No escribiré lo trágica que se volvió mi vida a raíz del accidente (la vida es tan trágica como uno se la quiera hacer). No negaré que si fue un golpe fuerte y un cambio de vida radical, pero aún tenía la oportunidad de estudiar algo más… el punto era qué.

Después de haber cursado la preparatoria me inscribí en la Facultad de Derecho de la UNAM (no deberían dejar que los adictos al opio tomaran decisiones sobre que carrera quieren estudiar). Como era lógico no soporté esa carrera y hui a donde pensé me dejarían escribir y no moriría de hambre (reitero eso de no dejar a los adictos tomar decisiones) y así llegué a la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.

Con el paso de los semestres me di cuenta que esa carrera distaba tanto de lo que yo quería hacer. Al abandonar la Danza el único refugio que encontraba para pasar mi patética existencia era el opio y los libros. Sí ilusamente soñaba con ser escritor. Así que el periodismo no era lo mío, había errado el camino de nuevo.

También tenía la inquietud de subirme a un escenario de nuevo… obviamente apareció frente a mí una opción clara: El Teatro.

Fue entonces que me dispuse a cambiar de nuevo la carrera, y comencé mis estudios de teatro. La carrera era una maravilla. Me permitía justificar mi pasión por los libros (Ya que es como tomar una carrera de Literatura Universal) y me dejaba volver a ver el mundo desde un tablado.

En esto gasté los cuatro últimos años de mi vida, estudiando Teatro. En realidad yo no soy actor, mi especialidad fue dramaturgia.

Pero bueno, para la mayoría soy actor por que es en lo que más se me ha visto trabajar. Pero hace unos meses tomé la determinación de bajarme del escenario y dedicarme completamente a escribir… (Entre otras funciones que tengo que realizar para no morirme de hambre)

Del Teatro me llevo un sabor agradable que se estaba volviendo amargo. Llegó un punto en que sentí que de verdad había desperdiciado mi tiempo (y quizá así fue). Lo cierto es que antes de comenzar a sentir rencor por este bello oficio, renuncio a él.

Sé que toda esta perorata le importará a poca gente, y es para ellos para quien la escribí. Pues sé que debía una explicación a mis compañeros y amigos.

Sólo me resta desear buen viaje a todos aquellos siguen en la nave que yo abandono.

ISAAC ROMERO

JUNIO 2009

1 comentario:

  1. como diría un mamífero de la serie de jim henson de Dinosaurios (y de la tv saco la poca cultura que tengo)"es rudo, pero justo"

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